
¡Oh cuán ocioso está mi pensamiento
Las más veces me entrego, otras resisto
Aqueste es el deseo que me lleva

Me gusta andar, pero no sigo el camino... pues lo seguro no tiene misterio




En este mes, el día 21, (HOY) a las 5:45 TU, el sol alcanza su máxima posición meridional, alcanzando su punto más alto al norte del ecuador celeste, dando paso al verano en el hemisferio norte, y al invierno en el hemisferio sur. El solsticio es aquel instante en que el Sol se halla en uno de los dos trópicos, en este caso, en el trópico de Cáncer. El solsticio de junio hace, en el hemisferio boreal, que el día sea el más largo y la noche la más corta del año; y en el hemisferio austral, la noche más larga y el día más corto (cambio de estaciones).
La estrella Vega, junto con Deneb (en la constelación Cignus) y Altair (en la constelación Aquila) forman el denominado Triángulo de Verano, que comenzarán a hacer su aparición por el este en las noches veraniegas. En la constelación del Cisne (Cygnus) destacamos a una de sus integrantes, Albireo, situada en la cabeza de la constelación. Se trata de una estrella triple y es considerado como uno de los sistemas múltiples más bellos y fascinantes del cielo. Su estrella principal es una estrella gigante dorada y su compañera es una estrella enana azul y cuando son contempladas ambas al mismo tiempo, los colores de una realzan los de la otra, las cuales se pueden separar con un pequeño telescopio. La estrella principal, además, es en realidad una estrella doble, formada por una estrella gigante y otra enana, pero tan próximas una de la otra que es casi imposible separarlas con un telescopio.
El cenit se verá dominado por la constelación de Hércules, en la que podremos localizar el magnífico cúmulo globular M13. Al observarlo con uns prismático aparece como una estrella difusa. En serpens podremos aprovechar para la contemplación de otro magnífico cúmulo, M5, considerado como el segundo mejor cúmulo de este tipo en el hemisferio norte.
Desde las latitudes sur se podrá disfrutar de una maravillosa vista hacia el centro de nuestra galaxia, con las constelaciones de Scorpius y Sagittarius como principales protagonistas, en una zona tremendamente rica y densa en estrellas. En la constelación de Sagittarius se encuentran numerosos objetos de cielo profundo muy interesantes, entre los que destacamos a la Nebulosa de la Laguna (objeto M8 del catálogo Messier), una nube de gas que presenta zonas con nubes protoestelares que están colapsándose, de donde nacerán nuevas estrellas. Esta nebulosa tiene una magnitud visual de 5 y puede ser contemplada con unos simples prismáticos. En la misma constelación se encuentra el famoso cúmulo globular M22, el cual es visible a simple vista si las condiciones atmosféricas son favorables. Este cúmulo se encuentra a una distancia aproximada de 10.400 años luz y está compuesto por unas 70.000 estrellas. En la constelación de Scorpius destacamos a la estrella Antares, una supergigante rojiza que brilla 9.000 veces más que el Sol
(http://www.elcielodelmes.com/noticiasanteriores/0235-El-dia-mas-largo-los-cielos-de-junio.php)

.Alguien alguna vez preguntó:
- ¿Cuánto se puede amar?
Y había un vasto auditorio y hubo muchas respuestas desde románticas, racionales, muy personales, totalmente subjetivas, pero había un común denominador: Aquel que amaba lo hacía por un interés personal.
Y de alguna forma cuando todos terminaron de escucharse, se dijeron a si mismo, quizás esto no es amor, quizás es querer. Entonces idearon la tarea de buscar al amor y cada quien entonces inicio su búsqueda.
Al tiempo, regresaron pero casi nadie lo pudo hallar, solo uno dijo que lo halló, y dice que fue de pura casualidad, hallo al Amor al costado de un camino parecía malherido, estaba como lleno de espinas sangraba, entonces aquel que lo hallo le dijo:
- Déjame ayudar y quitarte las espinas.
Pero el Amor le dijo:
- Por favor, no me quites ni siquiera una, ni la más pequeña, porque aquella persona a quien amo, me ha dado esto como lo mejor de si. Aunque yo se que no es justo, yo no tengo puertas ni ventanas ni barreras, yo no me he defendido. Yo he sido herido hasta de muerte, y aquella que me ha herido yo le he agradecido no por sus maltratos, no por sus ofensas, sino porque me ha permitido amarla sin condiciones, sin límites y sin medidas.
Y aquel que encontró el Amor, dijo que al decir estas palabras, el Amor expiró su último aliento. Simplemente lo había dado todo